Maldigo a aquellos que atan nuestras alas,
carceleros de la sabiduria,
pretenden ahogarnos en la ignorancia,
de que afuera el mundo esta bien...
Nos emborrachan con ese vino amargo,
que ellos toman como vida,
un sinsabor de monotonia,
el machismo en su forma pura...
Nos ciegan, nos atan de manos y pies,
nos sientan en una silla y nos enseñan a no saber,
en invierno hechan libros de cortazar para avivar el fuego,
y encienden la caja de pandora para escaparle a la realidad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario